26 feb. 2014

La vida...

La vida es tan perra que si no aprendes la lección te la repite hasta que te la aprendas para poder seguir avanzando.

Y entender esto es una de las claves para aceptar lo que viene y disfrutar de ello.

El tiempo es el único que da la sabiduría para entender el contenido de cada lección, y existe una por la que todos pasamos todos y que según en la etapa que nos encontremos, nos dedicamos a suspender y repetir sin ser conscientes del valor interno que conlleva dicha lección.

La perdida. Nos pasamos la vida perdiendo. Perdemos amigos, cosas, familia, amores, dignidad, tiempo, años, trabajos y un sin fin de palabras que llenarían esta lista. E irremediablemente seguiremos perdiendo incluso cuando estamos en este determinado momento. Siempre existirá algo o alguien que creemos que en este preciso instante tiene mucha mas importancia que el simple valor de poder disfrutar de la lectura de unas lineas de alguien que decidió contar un pellizco de retales de su vida.

Y este instante mientras saboreo el fluir de las palabras solo me viene a la mente algo extremadamente contradictorio. La foto de arriba nunca hubiera podido ser si yo no hubiera tenido la perdida mas importante de mi vida. Y ser consciente y aceptar que perder conlleva la oportunidad de ganar es una de las lecciones mas complejas que me ha enseñado esta vida.

Hoy hace 34 años que nació la mano derecha de esa foto. Entonces yo solo tenía 11. Fijaros bien en el detalle de la foto porque recuerdo perfectamente ese instante. Yo estaba en la UCI acababa de ser operada de mi tumor y después de tres horas de operación la primera visita que recibí en esa sala fría (imagino que era efecto de la anestesia pues un 9 de agosto en el mediterráneo no tiene otra explicación) fue la de mi hermano y mi prima. 

Me gusta ese detalle que puede pasar desapercibido y es el hecho de como me sostiene, de como me coge. Cada vez que miro esta foto solo puedo sentir lo afortunada que soy. Es curioso como la vida nos posiciona en lugares no naturales. Yo soy la mayor, la que arropa, la que de pequeño le cuidó, le cambió pañales o le dio de comer alguna papilla que otra. La misma que iba a la puerta del colegio para verle jugar o para verle sonreír. La misma que muchas veces aun estando ausente ha estado presente. La misma que incondicionalmente seguirá confiando en él.

Aquella tarde, en aquella sala fría la persona que me sostenía, el que me cuidaba, me miraba y esperaba mi sonrisa era él, mi hermano. El mismo que me ha acompañado todos estos meses y el que sigue de igual manera confiando en mi.

Ha sido la persona mas fuerte a pesar de ser el mas pequeño. Ha sido uno de los principales puntos de apoyo de la familia y sobre todo de su padre, mi padre, pues aunque lo exprese poco es tal la admiración de padre a hijo que el hijo se queda corto admirando a su padre.

Perdí lo mas valioso que puede tener nadie, perdí a mi madre. Sin embargo sin esa perdida jamas te hubiera ganado. La vida me ha compensado con creces con tu presencia, con tu existencia y por eso, le doy gracias a la vida pues como dice la canción, me ha dado tanto.

Gracias hermano por darme la mano, por sostenerme.

Te quiero. Feliz Cumpleaños.
Tu hermana.

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